8 de noviembre de 2007
Mucho hemos hablado de los temidos piojos pero, ¿qué son en realidad? Su nombre científico es pediculus humanus, o lo que es lo mismo, insectos succionadores hematófogos, ovíparos y que parasitan exclusivamente al hombre. Según esta carta de presentación no es de extrañar que el sólo hecho de oir hablar de ellos nos ponga en alerta. Sin embargo, estos bichitos ni son tan fieros como los pintan; tampoco resulta complicado librarse de ellos.
Lo verdaderamente cierto es que los colegios suponen el mejor albergue para dichos parásitos; favoreciendo su transmisión ya que su contagio es de cabeza a cabeza. Este hecho se ve potenciado en actitudes como compartir gorros o peines.
Algunas investigaciones estiman que entre el 5 y el 15 por ciento de los pequeños en edad escolar lo sufren en algún momento.
Sintomatología
Generalmente el síntoma más característico es un picor o prurito intenso, producido por la reacción del cuerpo a la saliva del insecto. Y, llegados a este punto, es preciso apuntar que, el hecho de sufrir estos incómodos huéspedes, nada tiene que ver con factores tan dispares como la longitud del cabello, el nivel socioeconómico o cultural, la edad o el sexo del niño.
No obstante, hoy en día, sigue existiendo un cierto pudor a la hora de decir claramente si en una determinada clase del colegio o guardería hay o no parásitos. Es decir, no se hace una notificación abierta, en cambio si hay una especie de “mensaje subliminal”; éste consiste en el hecho de hacer llegar a los padres una circular con recomendaciones genéricas acerca de cómo actuar en caso de contagio directo con los nombrados piojos.
Tratamiento
Respecto a los productos a emplear para su erradicación, podemos apuntar que muchos han sido los avances en los últimos años. Tanto es así que, en las farmacias, se pueden encontrar variados productos infantiles: peines específicos para “barrer” tanto los piojos como sus huevos, las liendres, cosméticos de última generación (cuya composición principal es la dimeticona) mucho más fáciles de aplicar que los empleados hace varias décadas.
8 de Noviembre de 2007 a las 14:48
no entiendo como puede haber piojos en el siglo que estamos
9 de Noviembre de 2007 a las 8:24
Hay muchos padres marranos, esa es la explicación
12 de Noviembre de 2007 a las 17:26
El problema es q los piohos saltan a las cabecitas limpias y aseadas, ¿y ahora qué?, porque mi niña tiene catorce meses, y ni la pediatra ni el farmaceutico te quieren recetar nada por la edad, ¿como lo prevengo?
24 de Abril de 2008 a las 9:10
[...] importancia a los peines, a los cepillos e, incluso, a los gorros, para la transmisión de los piojos. Hoy se ha demostrado que no la tienen. Las liendres, es decir, los huevos que se desprenden de un [...]
10 de Junio de 2008 a las 19:07
YO PIENSO QUE ESOS BICHOS SON CONTAJIOSOSMAS QUE TODO CUANDO PROLIFERA LA SUCIEDAD NO MAS EXPLICACION PARA ESO SON BICHOS DE SUCIEDAD
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